Cómo cuidar tus pupilentes cosméticos para que te duren
Un buen cuidado no solo hace que tus lentes te duren lo que deben durar (diario, mensual, trimestral o anual, según el modelo) — también es la parte más importante para que su uso sea cómodo y seguro.
Limpieza y almacenamiento básico
Usa siempre solución para lentes de contacto (nunca agua de la llave, agua embotellada ni saliva) para enjuagar y guardar tus lentes. El agua común puede introducir microorganismos que no están hechos para estar en contacto con el ojo.
Cada vez que te quites los lentes (si son de uso prolongado, no diarios), enjuágalos con unas gotas de solución en la palma de la mano, tallando suavemente de un lado a otro, antes de guardarlos en el estuche con solución fresca.
Nunca reutilices la solución del estuche de un día para otro — siempre tírala y pon solución nueva.
Duración según el tipo de lente
Cada producto en el catálogo indica su duración recomendada: diario (un solo uso, se desecha ese mismo día), mensual, trimestral o anual. Usarlos más tiempo del indicado no los hace "rendir más" — al contrario, aumenta el riesgo de molestias.
Si tu modelo es de varios usos, anota la fecha en que abriste el par — es fácil perder la cuenta de cuántas semanas llevas usándolo.
El estuche también se cambia
Reemplaza tu estuche cada 1 a 3 meses, aunque se vea limpio. Enjuágalo con solución (no con agua) después de cada uso y déjalo secar al aire, boca abajo, sobre una superficie limpia.
Señales para quitártelos y consultar a un especialista
Molestia que no se quita al parpadear, enrojecimiento fuerte, sensibilidad a la luz fuera de lo normal, o visión borrosa persistente no son parte del uso normal. Si notas cualquiera de estas señales, quítate el lente y consulta a un especialista antes de volver a usarlos.